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Sobre la vida extraterrestre

Los recientes resultados de una investigación sobre la vida en otros planetas han llevado al descubrimiento del primer exoplaneta (o planeta que orbita alrededor de una estrella diferente al Sol) que presenta características básicas para ser habitable. Ha sido bautizado con el nombre  Gliese 581 g  y se encuentra en la constelación de Libra a unos 20 años luz de la Tierra, todavía demasiado lejos como para poder realizar un viaje de reconocimiento, pero tiempo al tiempo. La distancia a la que el cuerpo se sitúa respecto a su astro le confiere el nivel de radiación apropiado para contener agua líquida en su superficie. “Creo que hay un 100% de posibilidades de que el planeta albergue vida, ya que presenta unas condiciones muy adecuadas para ello” afirma Steven Vogt, responsable de la investigación.

Se cree que este es el apecto que presenta Gliese 581g

Vogt estima que “el número de sistemas solares con planetas potencialmente habitables oscila entre el 10% y el 20%, por lo que el universo podría contener decenas de miles de millones de sistemas de este tipo” aseguró. De hecho, de los seis planetas que contiene el sistema de Gliese 581, otros dos han mostrado rasgos de ser parcialmente habitables. “La vida es capaz de aparecer en las condiciones más adversas, por lo que lo dificil sería que este exoplaneta no la tuviera” concluye el astrónomo. También se han descubierto recientemente otros dos planetas que podrían ser habitables: HD 85512 b y Kepler-22 b

Cuando se escuchan distancias del orden de los 50 años luz, con frecuencia se imagina un viaje por el espacio a una velocidad inmensa (que todavía no sabemos generar) y de una enorme duración, de forma que los astronautas no podrían regresar a sus casas nunca más, porque según dicen las estadísticas, actualmente lo normal es que un humano no supere los cien años de vida. Por esto, el objetivo de viajar a lugares que se encuentren a algunos cientos de años luz se antoja como algo doblemente imposible: no tenemos tecnología suficiente y tampoco tenemos tiempo.

Pero a principios del siglo XX Albert Einstein formula la teoría de la relatividad, donde demuestra que la percepción del espacio y el tiempo depende de la velocidad a la que se mueva el observador, es decir, no pasa el tiempo de la misma forma para alguien que está quieto que para alguien que se mueve a altas velocidades. De esta manera concibe una malla espacio-tiempo que se curva bajo la presencia de concentraciones de masa, añadiendo así una cuarta dimensión a la mecánica de Newton(3D del espacio y otra del tiempo). Bajo estas premisas hemos superado el segundo problema ya que sí tenemos tiempo suficiente para realizar un viaje intergaláctico, siempre y cuando lo hagamos a velocidades muy elevada, aunque aún no se sabe generar. Al respecto de esto conviene leer la paradoja de los gemelos que nace de esta relatividad general de Einstein.

En estas imágenes tenemos un ejemplo de como la luz de una estrella o las ondas de un satélite se curvan a través de la malla espacio tiempo, no tienen una trayectoria rectilínea como cabe pensar intuitivamente.

Teniendo en cuenta que existen más de 100.000 millones de galaxias y que cada una cuenta con alrededor de 200.000 millones de estrellas, podemos llegar a la conclusión de que el número de estrellas que forman el universo es enorme, seguramente mayor de 20.000.000.000.000.000.000.000 y todas ellas pueden albergar planetas girando a su alrededor. Sabiendo también que el Sol no tiene ningún rasgo especial y que conocemos que en uno de los planetas que giran alrededor de él hay vida inteligente (la Tierra), podemos concluir que lo más probable es que exista vida inteligente fuera de este, nuestro planeta azul.

La magnitud de estos números es difícil de concebir ya que no estamos acostumbrados a trabajar con ellos, para aclararlo pondré un ejemplo: ningún humano ha vivido más de 4.000.000.000 de segundos y a lo largo de nuestras vidas consideramos que un segundo es insignificante. La comparación con los más de 20.000.000.000.000.000.000.000 de estrellas que existen, sirve para darse cuenta de que representamos una parte realmente ínfima del Universo y aún no hemos sido capaces de explorar nuestra propia galaxia, la via láctea.

Recientemente se han publicado una serie de imágenes muy interesantes, que muestran cual es la situación que ocupa la tierra dentro del Universo y ayudan a hacerse una idea del papel que jugamos:

La Tierra

El Sistema Solar

Estrellas cercanas al Sol

Nuestra Galaxia: La vía láctea

Galaxias cercanas a La vía láctea

Virgo Supercluster (grupo de Galaxias)

Grupos de Galaxias cercanos

Universo observable

En vista de esto, parece egocéntrica la idea de que la Tierra sea el único planeta donde se ha generado vida. Cabe también plantearse la existencia de vida exterior no inteligente, dado que en la Tierra hay 8.700.000 especies diferentes y sólo una lo es, la especie humana. Pero aún así, echando cuentas, la probabilidad sigue del lado de la vida extraterrestre inteligente.

Este ha sido siempre un tema muy recurrente a lo largo de la historia del cine, desde E.T. hasta V pasando por Men in black o La guerra de los mundos y en todas estas películas se presentan formas de vida muy similares a las que pueden verse en la Tierra, supongo que por aquello de hacer sentir al espectador más identificado con los personajes o por la complejidad de imaginar otro tipo de seres, popularizando así una idea muy pobre acerca de la vida extraterrestre.

 

Pero es fácil que esta sea completamente diferente a la vida que aquí concebimos. Todos los seres vivos de nuestro planeta están basados en el Carbono (química orgánica), pero podría existir otra basada en otros compuestos, incluso es posible que no fueramos capaces de detectarla porque el cuerpo humano no pueda captar las radiaciones que emitan ese tipo de seres. En todo caso, el desconocimiento que hay acerca de este tema es enorme y parece que lo único tangible que tenemos son teorías conspiracionistas que insisten en informes secretos de la NASA o declaraciones polémicas de astronautas, que personalmente creo que no tienen fundamento. Por ejemplo, estas son unas imágenes supuestamente ocultadas por la NASA de unas construcciones en la Luna (imagino que si estuvieran realmente censuradas, no sería tan sencillo dar con ellas y más teniendo en cuenta la manipulación mediática que existe).

A la vista de esto, parece que todavía nos queda demasiado grande la exploración del Universo y que, de momento, debemos conformarnos con seguir divagando acerca del cosmos que nos rodea, sobre si existirán religiones o literatura más allá de la Tierra o sobre política extraterrestre. Mientras no se encuentre petróleo en otros planetas, parece que no se invertirá demasiado dinero y las investigaciones seguirán avanzando lentamente. Aquellos que disfruten creyendo en conspiraciones alienígenas, archivos ocultos y demás secretos, que lo sigan haciendo. A otros, la enorme extensión del Universo les servirá para darse cuenta de lo insignificantes que son sus problemas. Mientras tanto, los astrónomos siguen investigando, el Hubble encuentra astros donde parecía que no había nada y la vida continúa en nuestro humilde planeta, donde parece que somos los protagonistas.

Para terminar con un poco de humor, unas palabras de un tipo que parece haber tenido una íntima experiencia con lagartos amarillos enormes, sondas anales, licor de hiervas y dominó.

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